La nueva sorpresa china

“Un hombre con una idea es un loco hasta que triunfa”.
Mark Twain.

En menos  tiempo del que toma escribir 140 caracteres, en mucho menos de lo que alguien tarda en servirse un vaso de Coca-Cola o en calzarse y amarrar un zapato. En exactamente 4,2 segundos, la compañía china Xiaomi vendió 40.000 celulares en India. Un logro del mercadeo y un referente para la marca que así batió su antiguo record: 5.000 equipos vendidos en 42 segundos entre los clientes de Singapur.

Ambos hechos, que se tomaron los titulares de los medios especializados en tecnología, fueron una señal: había llegado un nuevo contendor a disputarles a Samsung y a Apple sus primeros lugares en ventas mundiales de teléfonos móviles. Ése que dos años atrás era una simple referencia entre los compradores más humildes de China.

Pero hoy todos toman nota de su éxito. En especial las consultoras especializadas como IDC, que trimestre a trimestre le siguen la medida a un mercado que en septiembre de 2014 facturaba 327,6 millones de teléfonos en todo el mundo. Y de ellos, 17,3 millones tienen grabados la marca Xiaomi en su superficie. Eso significa que hoy tienen el 5,3% del mercado mundial y que hace un año esa cifra era del 2,1%. Según los analistas, sus ventas crecieron 211,3% en este tiempo.

El tercer lugar y el crecimiento de sus ventas, pone a Xiaomi como la principal amenaza para el dominio de Samsung y Apple. / IDC
El tercer lugar y el crecimiento de sus ventas, pone a Xiaomi como la principal amenaza para el dominio de Samsung y Apple. / IDC

Algo para resaltar. En especial cuando ese comportamiento se compara con el de los líderes: la facturación de Samsung cayó 8,2% y la de Apple creció 16,1%. Aunque aún mantienen la punta, la aparición de este tercer candidato debe haber exasperado a un par de ejecutivos en Seúl y en Cupertino.

¿Cuál es el secreto detrás de este éxito repentino? Muy sencillo: darle a la gente lo que quiere en un producto de alta calidad a un precio bajo. En especial a todos aquellos que por años han ansiado tenerlo pero nunca han conseguido el dinero para pagarlo. Eso y anunciarlo con muchísima anticipación.

Una fórmula mágica, de esas que suelen quebrar industrias. En especial en la tecnológica, con sus iPods, Blackberrys, iPads, Notebooks o teléfonos Android para demostrarlo. Una receta creada por un fanático de la tecnología educado en China que en pocos días cumplirá 45 años. Ése que la prensa occidental ha bautizado como ‘el Steve Jobs de Oriente’.

Ante tal contraste, su respuesta ha sido tranquila: “Lo tomaré como un cumplido, pero tal comparación significa una enorme presión. Xiaomi y Apple son dos compañías totalmente diferentes. Estamos enfocados en internet. No hacemos lo mismo que Apple”, le dijo al diario virtual The Huffington Post.

 

El genio a la sombra

Xiaomi es solo una más del portafolio de empresas que Lei Jun ha fundado. Originario de Xiantao, una pequeña ciudad de la provincia de Hubei reconocida por inspirar a gimnastas olímpicos, su interés por la tecnología se despertó desde muy joven cuando pasaba varias horas al día ensamblando radios como hobbie. A finales de los años 80 se graduó de la Universidad Wuhan con un título de ingeniero electrónico.

Por aquellos días cayó en sus manos un ejemplar de Fire in the Valley, de Paul Frieberger y Michael Swaine, el recuento de los primeros días de la próspera industria tecnológica estadounidense que surgió en Silicon Valley. Un libro inspirador: “Me influenció enormemente, al punto de que quise establecer una compañía de primera clase. Así que hice un plan para terminar con la universidad lo más rápido posible”.

En su juventud, Lei Jun ensamblaba radios como pasatiempo. / Party507.net
En su juventud, Lei Jun ensamblaba radios como pasatiempo. / Foto vía

Esa hoja de ruta comenzó a ejecutarse en una coyuntura especial llamada la apertura económica de China: aquel dragón dormido que, ante la evidente desaparición del modelo comunista, supo transformar su economía al libre mercado para consolidar un régimen político férreo de partido único. De esa manera entraron las multinacionales y, de su mano, las oportunidades para miles de jóvenes que soñaban con hacerse millonarios.

Como Jun, que vio en la informática su gran oportunidad. En 1992 tomó parte en la fundación de Kingsoft, que se haría un nombre al adaptar y crear nuevas versiones de los productos de Microsoft. En tan solo seis años se convirtió en su Presidente y la llevó a una exitosa emisión de acciones en la bolsa de Hong Kong.

Al mismo tiempo que supervisaba el desarrollo de software se concentró en el mundo de internet y fundó, ya en el nuevo siglo, Joyo.com, una librería y tienda virtual que se convirtió en un éxito instantáneo, a tal punto que Jeff Bezos, uno de los fundadores de Amazon.com, la compró por US$75 millones en 2004.

Ese camino de inversionista tecnológico marcó la segunda etapa de su vida profesional. Alegando problemas de salud dejó la Presidencia de Kingsoft (eso sí, se mantuvo en la junta directiva) y se dedicó a inyectarle capital a nuevos proyectos, como el buscador para móviles UCWeb, la red social de videos YY o la tienda de ropa en línea Vancl.

Hasta que en 2010 fue invitado a participar en un nuevo proyecto. La idea: aprovechar la demanda insatisfecha por teléfonos móviles en economías emergentes como China, India o los países del sudeste asiático, donde una nueva clase media comenzaba a entender el mundo de los teléfonos inteligentes.

Ese plan, desarrollado con Lin Bin, un antiguo ejecutivo de Google, se llamaría Xiaomi.

 

Un ‘hit comercial’

El secreto de Xiaomi apenas comienza a entenderse. Sus equipos compiten de igual a igual con los modelos emblemáticos de Samsung y Apple en cuanto a diseño (sobresalen las formas cuadradas, los bordes curvos y delgados), rendimiento (por ejemplo, el Redmi 1S cuenta con un procesador de cuatro núcleos, almacenamiento interno de 8 MB y la posibilidad de ampliarlo a 64 MB con una tarjeta Micro SD) y funcionalidad (trae cámara de 8 megapixeles, perfecta para panorámicas y selfies).

La gran diferencia reside en dos aspectos. El primero es el precio: mientras el Galaxy 5S o el iPhone 6 no se venden por menos de US$199 con un contrato a termino fijo con un operador móvil, los teléfonos de Xiaomi no sobrepasan los US$99.

El segundo es su método de venta. La compañía realiza ofertas relámpago por internet con una intensa campaña de expectativa por redes sociales y medios virtuales. Cada una se hace con registro previo y la advertencia de que solo se venderán pequeños lotes. De esa forma obtiene los impresionantes resultados de facturación y con la furia pública de quienes se quedaron sin el dispositivo.

Xiaomi produce modelos para los segmentos medio y alto del mercado. / Ebuyer.com
Xiaomi produce modelos para los segmentos medio y alto del mercado. / Ebuyer.com

La estrategia lo ha convertido en el rey del mercado chino. Así lo comprobó la consultora Canalys, que lo ubicó como líder de ventas en el segundo trimestre de 2014 con una participación de mercado del 14%. Su gran futuro ha convertido a Xiaomi en un milagro financiero, con financiamiento de inversionistas privados de China y del Government of Singapore Investment Corp., el fondo soberano de esa nación. Según expertos, la compañía está valorada en US$10.000 millones.

Y buena parte de ese resultado tiene nombre propio. “Lei Jun es un increíble auto promotor y vendedor supremo, las razones por las que él y su compañía reciben más atención que sus cometidores”, le explicó Doug Young, profesor de Finanzas  de la Universidad Fudan y periodista especializado, al diario South China Morning Post.

Eso le ha permitido al propio Jun construirse un nombre en la industria y una pequeña fortuna (según la revista Forbes, asciende a US$9.100 millones). Y también a impartir consejos gratis sobre cómo construir un éxito comercial, tal como escribió en su cuenta de Weibo, el competidor chino de Twitter: “No somos una compañía que busca volumen de ventas sino la satisfacción del cliente. Buscamos la forma de darle una gran sorpresa”.

Sus consejos ya comienzan a ser tenidos en cuenta por la competencia, con compañías como ZTE, Huawei o Mezu incrementando la calidad de sus equipos y recortando precios para quitarle un pedazo del pastel que domina en China. Mientras tanto, el nombre de Xiaomi comienza a ser reconocido y estudiado en Occidente.

“Tiene excelentes productos, lo suficientemente buenos como para transformar el mercado estadounidense”, reconoció Steve Wozniak, cofundador de Apple, durante una conferencia en Beijing a principios de 2014. Cuando se le preguntó por comparaciones entre ambas firmas, simplemente respondió: “Xiaomi está en una etapa diferente. Es difícil comparar manzanas con manzanas…”.

Según la revista 'Forbes', Lei Jun es el multimillonario número 139 del mundo. / Jamestgriffiths.com
Según la revista ‘Forbes’, Lei Jun es el multimillonario número 139 del mundo. / Foto vía

 

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